domingo, 31 de agosto de 2014 | By: Abril

Hora de despertar

 

Me arrepiento de todo, no sé nada y a la vez lo sé todo.

Fue culpa mía no te debería haber dejado ir, no tendría que haber escuchado lo que decían los demás, no tendría que intentar haberme parecido a los demás, no tendría que haberme arrepentido de lo que no hice por miedo a ser rechazado, no tendría. La gente piensa demasiado y siente muy poco. La vida es mas sencilla de lo que nos creemos; lo difícil es lo único a lo que no le pones ganas. La suerte es un cuento de niños y la fe es otro libro... Si realmente me preguntasen qué quiero ser de aquí a unos años, con sinceridad, diría: ser querido. Probablemente me gustaría vivir en una casa frente al mar, un mar precioso, limpio, desde donde se pueda ver la mirada del amanecer, los recuerdos vividos y los no vividos. Es extraño, yo sé que la vida hablará sola. Tal vez tenga que descubrirla o tal vez me venga de repente, sea un cuento de hadas o sea la historia más bonita jamás contada. Realmente escribo así cuando me encuentro mal, cuando es amor lo que siento y cuando lo único que quiero es sentarme enfrente del escritorio y escribir. Escribir enseñanzas, experiencias, o simplemente cantar, llenarme de energías poner la música tan alto que no pueda impedirme levantarme a bailar. Mientras que observo desde lo alto, el paisaje, con el que tendré que vivir el resto de mis días y que me llenará de energía para ser lo que algún día seré, que en realidad no lo sabe nadie, nadie excepto el futuro...

(Alberto)
 

Lo que pudo ser,,,

 
Lo que hubiera podido ser....
 
Y llegan esos días en que piensas las cosas que pudieron ser y no fueron... Quizás por inmadurez, inexperiencia, una pizca de ego...O quizás por no amar de la forma correcta, pero quién sabe la forma correcta de amar, ¿no?...
 
...Cierras los ojos, te visualizas en el futuro de ese pasado, y piensas tantas cosas bonitas que hubieras querido compartir SÓLO CON ESA PERSONA: una mirada profunda, un despertar a su lado, un chiste colmado de risas tontas de dos personas que a pesar de los años se encuentra enamorados.
 
Y piensas en ese sentimiento que te pertenece, pero a la misma vez es ajeno; porque si esa persona no existiera, ese sentimiento tampoco.
 
...Y ese momento justo de arrepentimiento, pero a la vez de satisfacción por haber aprendido tantas cosas que sólo fueron posibles al momento de su partida... y es justo ahí cuando quisieras tener una máquina del tiempo y enmendar todos esos errores, y mostrar ese amor que estuvo escondido; sólo porque nos olvidamos de las pequeñas cosas que significan tanto para una relación...
 
Lo más triste es sentir esa ligera palpitación que te dice que las cosas llegaron a su fin, pero que a través de ellas pudiste ser mejor persona... hasta crecer como ser humano; sólo por el vacío provocado por la partida de esa persona. Te envuelves en una burbuja de pensamiento bonitos de los cuales no quisieras salir; porque sólo imaginas esos lindos ojos brillosos que reflejaban tu rostro y esa tierna sonrisa al verte, que quizás para los demás no era nada, pero para ti lo era TODO...
 
...luego te preguntas si valió la pena o no, o si quizás malgastas tu tiempo escribiendo sobre eso... pero al fin y al cabo qué más da... si el amor no tiene nada que ver con la lógica, sólo existe.
 
(Teandy Acosta)
jueves, 14 de agosto de 2014 | By: Abril

...Y escribir un "TE QUIERO" en el Metro de Madrid.


 
TE QUIERO.
Porque sí.
Porque eres guay.
Porque tu pelo alborotado no es siniestro, sino maravilloso. Adoro ese rizo que cae sobre tus ojos cuando estás cortando las verduras en la cocina.
Tus ojos. Me encantan tus ojos de felino enjaulado.
No sé decirlo de otra manera, sólo así: TE QUIERO.  Y voy a escribirlo donde se me ocurra. He pensado hacerlo en la arena de la playa en la que nos conocimos. Pero el mar es impredecible y bromista, como tú y sospecho que me va a borrar cualquier tontería que escriba, como por ejemplo “Te Quiero”. 
Y en el lomo de un león de la Cibeles. ¿Qué te parece? Yo, haciendo una locura, cometiendo un delito contra el patrimonio público, para ti. Imagino tu cara al leer tu nombre en el lomo de un león de la Cibeles y Telemadrid dándolo en el informativo de la noche mientras cenas. Tú que siempre has pensado que no puedo ser intrépido ni espontáneo por trabajar en una biblioteca pública...
Aunque... lo mismo lo escribo en la ventana del metro en el que hicimos nuestra primera escapada romántica, con tinta indeleble, pero como me pillen… he oído que hace unos días cogieron a unos grafiteros dibujando en las paredes del metro de Madrid y les han metido una multa alucinante. Y creo que ninguno de ellos escribía mensajes de amor, no. Además los condenaron a limpiarlos y a hacer trabajos sociales. Así que los grafitteros se ven ahora paseando abuelos en el Retiro. Son como los nietos pródigos de los ancianos de todo Madrid. Si a mí me obligaran a pasear con los abuelos, no me molestaría, es más, lo haría con mucho gusto porque siempre te hablan de otro tiempo y me agrada escuchar esas historias,  pero borrar tus “Te quiero Marta” me humillaría de por vida. Porque tus tequiero, los tequieros que yo te escribo, en mi corazón o en la ventana de un tren son imborrables. Porque yo creo que te voy a querer toda la vida, Marta.
Creo que nunca me voy a olvidar de ti. Y por eso es tan importante apuntarlo en las calles de Madrid, en las playas de Alicante, o en el polvo del capó del coche rojo de mi vecino, por si algún día mi memoria no da para más y me traiciona. Porque cuando pase el tiempo puede ser que me vaya acostumbrando a tu ausencia y un día me levante y el primer pensamiento que tenga no sea “TE QUIERO”.
Hoy no será desde luego ese día, pero puede ser que olvide que ayer me llamaron para decirme lo tuyo, lo que ha salido hoy en los periódicos, donde tú eres la protagonista, Marta. Sé que no querías hacerlo, porque me quieres. Sí, tú también, aunque nunca me lo hayas dicho ni escrito en las paredes y los metros de Madrid. Sé que sólo pretendías volar, desde hace años soñabas con desplegar tus alas y salir volando de esa vida que no te gustaba. Estabas enferma y tenías un miedo horrible al dolor. Por eso ayer, cuando me llamaron para decírmelo, sé que no saltaste porque sí, sino para demostrar que eras un ángel, que tenías alas y las desplegaste para volar.
Me gustaría escribir un enorme “TE QUIERO” en el vagón de aquel metro de Madrid que me llevaba a tu encuentro todos los viernes por la tarde durante seis años o mejor en una nube, para que sea lo primero que veas cada día que te despiertes, allá donde ahora estés. Y no olvides que siempre te querré aunque no me hayas llevado contigo en este vuelo.

Miguel
(NRP)
lunes, 4 de agosto de 2014 | By: Abril

Mi Ultimo día Junto a ti…. A tu lado o contigo (sin ti)



No es necesario despedirse de una persona de la cual no quieres soltarte la mano pero a veces las acciones opciones o motivos a si lo ameritan.
Te escribiré las razones por la cual me despido de ti 
Empezare aun que mis ojos no puedan contener las lágrimas aunque mi voz se desquebraje… mientras  en mi mente hablo…. las palabras salen solas aunque en el bus todo se mueva… bueno mucha palabrería o como tu decías labia que creo que es lo mismo
1. Me despido de ti porque desde que estabas aquí existió en mí una forma diferente de  ver el mundo.
2. Me despido de ti porque soy un pobre patético que se enamoró como loco de todo tu ser (TU FORMA DE REIR, TUS BROMAS, TU,CARÁCTER, TUS MANOS, TUS ABRAZOS, TUS LABIOS y sobre todo tus besos, TU ORGULLO maldito y triste lamentablemente)
3. Me despido de ti por ser la chica que me desvelaba la cual no me dejaba dormir y cuando concebía dormir te apoderabas de mis sueños y nunca te desprendías de mi mente
4. Me despido de ti por que estabas junto a mi
5. Me despido de ti porque ya no estarás junto a mi 
6. Me despido de ti porque ya no reirás con mis bromas tontas
7. Me despido de ti porque ya no me tendrás la misma paciencia que tuviste cuando nos conocimos
8. Me despido de ti por que no pudiste cumplir una promesa
9. Me despido de ti porque ya no serás tú el motivo por el cual sonría todos los días 
10. Me despido de ti porque me mentiste muchas veces y siempre te creí
11. Me despido de ti porque sé que no me volverás a decir nunca más mi amor
12. Me despido de ti porque no te enseñaron a que la palabra “TE AMO” solo se dice cuando en realidad lo sientes
13. Me despido de ti porque me enamoré 
14. Me despido de ti porque nunca quisiste tener un inicio serio conmigo
15. Me despido de ti porque quise tener algo serio contigo pero nunca quisiste
16. Me despido de ti porque jugaste con mi corazón 
17. Me despido de ti porque no quiero volver a hablarte
18. Me despido de ti porque no quiero sufrir a tu lado
19. Me despido de ti porque no quiero sufrir si no estás conmigo
20. Me despido de ti porque se acaban los motivos pero mi corazón aún no se desahoga por completo
21. Me despido de ti porque se te acabaron los motivos por estar conmigo 
22. Me despido de ti porque de nada sirve besarte si dijiste que ya no sientes nada por mi  
23. Me despido de ti porque no importa contra que quien luche siempre decidirá a otra persona
24. Me despido de ti porque nunca deseaste ser mi novia
25. Me despido de ti porque siempre me engañaba en mi mente de que si estabas feliz conmigo
26. Me despido de ti porque siempre me mentí diciendo que  yo era al que quieres
27. Me despido de ti porque sabes matar mi cariño con una palabra
28. Me despido de ti porque yo no quiero que te apoderes de mis pensamientos
29. Me despido de ti porque nunca valoraste los detalles que te di 
30. Me despido de ti porque  siempre pensaste que cada palabra que te dije eran falsas
31. Me despido de ti porque decías que cada letra que decía era bajada del internet
32. Me despido de ti porque en un momento de mi vida fuiste primordial
33. Me despido de ti porque el bus llegó a su destino y me toco bajar apurado
34. Me despido de ti porque siempre supe que no eras para mí y aun así lo intenté varias veces
35. Me despido de ti porque deje a una persona que amaba por una persona que ni siquiera valoró mis sentimientos
36. Me despido de ti porque no supiste valorar nada de mis sentimientos 
37. Me despido de ti porque no quiero que estés en mi mente
38. Me despido de ti porque odio odiarte
39. Me despido de ti porque odio que no estés conmigo y también te odio si eres feliz sin mi
40. Me despido de ti porque me cansé de todas tus burlas
41. Me despido de ti porque yo fui el único perdedor que se enamoró 
42. Me despido de ti porque fui el único que di todo en una relación que nunca existió
43. Me despido de ti porque hablar contigo me hará daño pero no hablarte me matara
44. Me despido de ti porque tendrás tanta indiferencia conmigo que harás que te odie
45. Me despido de ti porque harás que te odie con todo mi corazón y que no piense en ti 
46. Me despido de ti porque perdí demasiado tiempo en ti 
47. Me despido de ti porque nunca piensas bien antes de tomar una buena decisión
48. Me despido de ti porque nunca hubo un nosotros  solo fue  ... un tonto que no supo decidir  nada a tiempo
49. Me despido de ti porque al hablarte me enamoraría otra vez 
50. Me despido de ti porque al no hablarte te olvidaría pero te extra{aria
51. Me despido de ti porque la última razón te va a doler mucho
52. Me despido de ti porque no quiero volver a ser tu amigo

Esas fueron las 52 razones por la cuales me despido de…. Todo esto fue escrito en algunos buses en varias horas de hoy  mientras pensaba en cómo me dejaste ese mensaje y destrozaste mi corazón.

(Alexander Rocha)
martes, 8 de julio de 2014 | By: Abril

Carta de Gina



Querido Alfredo,

Este periódico me ha vuelto a contactar para que según ellos responda algunas preguntas. Hacerlo sería señalar a mucha gente que aprecias y eso no te gustaría. Cuando estaba contigo y cumplías años no dejaba de darle gracias a Dios por regalarme un año más contigo; hoy no puedo decir lo mismo. Lo más probable es que esto no lo llegues a leer, mucha gente correrá a quitarte el periódico de las manos para que no me leas, para que no me extrañes, para que no me recuerdes. Qué ilusos, porque nunca nos hemos separado, las almas gemelas se pueden separar físicamente, pero nunca espiritualmente. Al menos eso me enseñó una amiga, dice también ella que tú siempre serás mío, pero que no todas las almas gemelas están destinadas a estar juntas.

Sabía que en el mundo no cabía toda la humilde alegría de mi pobre corazón. Algunas otras amigas queriéndome ayudar a olvidarte, mejor dicho, a odiarte, utilizan la estrategia de decir que no luchaste por mí. Pero si aquella boca tuya mentía el amor que me ofrecía, por aquellos ojos brujos yo habría dado siempre más. Tal vez fue que aflojaste al llegar como hacía "Sarampión" el caballo de Carlitos Gardel que siempre perdía por una cabeza. ¡Estuvimos cerca de firmar ese maldito papel que no necesitábamos! Ojalá nunca me hubieras dicho que nos casáramos, ojalá yo hubiera sido menos egoísta para haberte dicho "no".

No estés celoso, la guitarra en el ropero todavía está colgada, nadie en ella canta, ni hace sus cuerdas vibrar. Si los restaurantes madrileños conversaran estos platos dirían de qué modo te quería, con qué fiebre te adoré. Sabes, encontré un lugar donde siento que he dejado de estar errante en la sombra, vivo en Barracas [el barrio porteño donde nació Alfredo di Stéfano en 1926], tal vez te suene de algo.

"Boludo" ya casi me sale de forma natural, aunque sin duda el "boluda" es el que mejor me pega por haberte perdido. Si te llega una postal de Gardel sin firmar es mía. Si te llega un bote de dulce de leche sin azúcar es mío. Si te llega un alfajor sin azúcar es mío. Y si quieres también puedo llegar yo. Claro, perdón, olvidaba que a la vida no se le puede pedir tanto, por aquello de las dudas sigo pidiendo a Dios. Te amo.

Atentamente,

Cachorrita.

Posdata: Por favor, ya que estás tan a gustito visitándome seguido en sueños, quiero verte feliz en ellos, ya que siempre me sales triste y ya no está en mis manos sacarte una sonrisa.

(Carta de amor de Gina González a Alfredo di Stefano)
domingo, 29 de junio de 2014 | By: Abril

Me gustaría...


Me hallo buscándote en cada rincón de mi cama sin poder conciliar el sueño, dando vueltas en el colchón, abrazando la almohada, arañando las sábanas, maldiciendo cada minuto que pasa y que tú no estás aquí, acompañándome esta noche. Cierro los ojos con la esperanza de verte en mis sueños y los vuelvo a abrir esperando encontrarte en mi realidad.

Me gustaría ser esa claridad que entra por tu ventana para despertarte cada mañana y esos últimos rayos de luz para despedirte en cada atardecer.
Me gustaría ser tu mesilla de noche para ver cómo te sumerges en el mundo de los sueños.
Me gustaría ser tu sábana para arroparte en cada madrugada fría.
Me gustaría ser tu espejo para convencerte de todo aquello en lo que dudes.
Me gustaría ser tu perfume para investigar cada uno de los poros de tu piel.
Me gustaría ser tu peine para enredarme en tu pelo.
Me gustaría ser tu colchón para que descansaras en mí todo el peso del día y me gustaría ser tu almohada para aconsejarte en todos tus pensamientos.

Pero por desgracia, ni soy esa claridad, ni esos rayos, ni tu mesilla de noche, ni tu sábana, ni tu espejo, ni tu colchón, ni tu almohada, sólo soy alguien que  te espera en su cama todas las noches en vela con la esperanza de que en una de esas, aparezcas.

(NGR)
domingo, 22 de junio de 2014 | By: Abril

Si aún me quieres, aléjate.


Querido Tú,
Hemos llegado a un punto de no retorno. Cada cita, cada conversación para intentar arreglar las cosas es una puñalada más cuando nos despedimos, cada uno con la sensación de que el otro no lo comprende; con el hastío de hablar lenguajes diferentes y echando de menos aquel tiempo en que nos bastaba una mirada para decirlo todo…
Sé que no estoy en mi mejor momento, pero tú, querido Tú, no me lo pones nada fácil. Por encima de mí pasan todas tus circunstancias como una apisonadora. Y yo me quedo ahí, al margen de tu vida, aplastada como un insecto contra un cristal y me siento diminuta.Diminuta y ridícula, intentando imaginar que esta situación es un bache pasajero en la relación que hay entre nosotros y que, por lo visto, tengo idealizada. Pero no, esto es el pozo del Juego de la Oca. Me toca esperar a que lances los dados. Y me repito como una letanía que una palabra tuya bastará para sanarme. Pero tú no te manifiestas. De un tiempo a esta parte estás ausente en los momentos más importantes. Y en los menos. En todos. Estás a años-luz de mí y de mi vida. Entre tú y yo de la noche al día, surgió una montaña tras el último cataclismo. Y yo ya soy mayor para salir a buscarte. Soy mayor y estoy cansada para dar rodeos a esta montaña en la que pronuncio tu nombre y sólo obtengo el eco estéril de mi voz.
Me gustaría volver atrás. En la era previa a tu llegada. No es que fuera más feliz, pero al menos no sentía el vacío inmenso que tengo ahora, por tu presencia ausente. El día que dimos el paso te lo comenté, que era un paso sin retorno, sin vuelta atrás, como el que estamos dando ahora. Bueno, como el que estoy dando yo, porque tú, querido Tú, lo diste hace tiempo aunque lo disfraces de otra cosa.
Me da pena decir adiós y, si pudiera, seguiría como hasta hace dos días, buscando excusas para autoengañarme y pensar que si no estás es porque no puedes estar. Que si no puedes es porque algo te lo impide. Tus obligaciones, tu otra vida, tu otra historia… en la que yo no pinto absolutamente nada. Pero ya estoy cansada. Para darte prioridad en mi vida, he ido poco a poco abandonándome, olvidándome de mí misma, hasta el punto en que no me reconozco al mirarme en el espejo. Mi sonrisa ha mutado en una mueca apática e inexpresiva y mis ojeras son la señal externa de lo sombría que se ha vuelto mi vida.
Te quiero de una forma de la que tú, querido Tú, no tienes la culpa. Necesito que pase el tiempo para conseguir lo que me pides: que sigamos siendo amigos y no puedo prometerte que sea así algún día. Por ahora no. Me resulta imposible verte de otra manera.
Si aún sientes algo por mí, respeta mi dolor y aléjate de mi vida.
Se despide: la mujer que aún te ama.
NRP