viernes, 24 de enero de 2014 | By: Abril

Sé que puedo vivir sin ti, sin embargo ya no quiero hacerlo.

jamie

No quiero perderme tus barbas de cinco días los trescientos sesenta y cinco del año, aunque haga sol, ni que me recuerdes las cosas que te he dicho y ya se me han olvidado, las cosas importantes, según tú.
 
Quiero seguir aprendiendo que a las piernas les llamas “patas” y al presentador de Canal Sur, "el hombre feliz".
 
Que te enfades cuando me paso la tarde sin hacer nada y estoy en época de exámenes. Te pones muy gracioso cuando sacas la lengua e intentas hacerme reír, sabiendo certeramente que lo conseguirás y te vuelves sexy cuando gimes en mi oído.
 
Me gusta poner caras espontáneas porque sé que te gusta y admito que a veces lo hago para que sonrías, te revuelvas bruscamente y sueltes una carcajada.
 
Me declaro fan de las caritas sonrientes y tú sabes por qué. Me resulta fácil quererte de lunes a lunes, incluso los días festivos, porque tu ropa huele a ti, y esa sudadera rosa… y tu forma de conducir, de desprenderte de tus brazos y de contarme con detalle qué has hecho en el día, de repasar mentalmente lo que has estudiado y finjo que te escucho y mientras miro la forma de tus labios e intento provocarte, que ya sé que tu momento de reflexión diario es en la ducha, que tienes miedo a decir cosas de amor y que Rocky es tu película favorita.
 
Que los te quieros que nos decimos no son lo más bonito que hay entre tú y yo,  que son las cosas que compartimos lo que me hace feliz.
 
Que podría escribir de miles de maneras tu cara de ilusión y de enfado; que quiero despertarme a tu lado todos los viernes a medianoche y quedarme dormida después de un orgasmo, a veces fugaz, a veces salvaje, a veces romántico, pero siempre tuyo, siempre mío, siempre nuestro.
 
Que quiero seguir conociéndote todas las mañanas, que no quiero tus días normales, quiero tus días felices y tus días amargos, y no tengo razones comprobables, sólo puedo decirte que sigo enamorada, igual que se enamoran los agapornis.
 
Que hoy he aprendido, que puedo vivir sin ti, sin embargo, ya no quiero hacerlo.

(Chispita)

4 comentarios:

Carmen del Río Alonso dijo...

me ha encantado la entrada.
besos.

Ángeles Fischer dijo...

Una entrada preciosa. Combina las cosas cotidianas con el amor verdadero.

Anónimo dijo...

"Que quiero que me enseñes a amar debajo de las sábanas y que seamos nosotros quienes movamos la cama. Que quiero ser yo la única que te vea en tus peores fachas y tus mejores momentos; porque, mi vida, estoy enamorada de ti". Isis Ocaña.

Anónimo dijo...

Hola, he leido algunas de tus entradas y creo que escribes precioso y desde lo más profundo de tu corazón. Me he emocionado en cada una de ellas, sigue escribiendo yo te leeré y si tienes un rato pasate por el mio, escribo para desahogarme, así me podrías dar tu opinión de que tal se me da. Www.estoquedaentrenosotrosdos.blogspot.com Un saludo!