jueves, 5 de febrero de 2015 | By: Abril

Irene


¿Sabes eso de abrazar a alguien y sentir que el entrelazamiento es perfecto? Que no sobran manos, que el tamaño de los brazos es el ideal, incluso la altura de los corazones se ajusta y parece que todo se resuelve en un latido. Pues algo así eres para mí: la compenetración perfecta, la cara de todas mis monedas, y en quien pienso cuando alguien habla de la suerte (qué sabrán ellos de la suerte, si no te conocen).

Cómo explicarlo... nunca me ha asustado llorar, porque tú siempre estás. Eres todos los peros que le pongo a mis miedos. Y si soy valiente, es porque en cada paso que doy, mi meñique va enlazado al tuyo. Y si me caigo, siempre es sobre tus manos, (se está tan a gusto en ellas...)

Sí, la vida es complicada, y a veces se pasa de triste, pero yo veo tus hoyuelos cuando sonríes así, como si trataras de llevarme a tus mejillas, y te juro que entiendo a los poetas cuando hablan de amor.

Me quedo pensando qué diablos hace el mundo tan enfadado, tan ciego, ¿por qué da tanto miedo enamorarse?, ¿cómo puede haber gente que prefiera caminar con la luz apagada?, si sólo hay que abrir los ojos y verte para llenarse de luz (y de la hostia de belleza que supone mirarte). Y luego, cuando te vas (es cuando se puede mirar a otro sitio), contemplo al cielo hacerte reverencias, a las aceras bailar al ritmo de tus pasos, a la mirada de la gente llenarse de brillo e interrogación (entiéndelos, verte es lo más parecido a soñar que se puede hacer con los ojos abiertos),  y a las sonrisas empañarse al escribirte “ojalá todas fuera como tú” en el vaho de tus huellas por si consiguen que les mires de vuelta. En definitiva, contemplo al mundo enamorarse de ti, y el amor, es decir, la vida cobra sentido.

A veces, me gustaría salvarte de todo lo que hiere, fosilizar tus lágrimas y cortar el alma de todo aquel que se atreva a romperte. Pero, amor, es que eres tan guapa... Hasta cuando te golpea la rabia y no entiendes qué pasa. Es que es tan bonito verte levantar, contemplarte sobrevivir y ver cómo te rescatas a ti misma; es que el universo tiene tanto que aprender de tus cicatrices y tu forma de sanar los daños, que sería egoísta por mi parte privarles de tu parte frágil.

Porque, amor, la única verdad es que tienes los ojos más valientes del mundo, y el mundo es más valiente cuando te mira a los ojos.

Y yo te quiero. No porque siempre estés conmigo, para mí, por mí… No porque sea imposible no hacerlo, y se dispersen mil motivos (todos ciertos) por las manos al pensarlo, sino porque has nacido para que te quieran, y yo he nacido para quererte, con toda el alma y toda la piel, toda mi vida.

(Elvira Sastre)

4 comentarios:

Nekone dijo...

Me encantan tus cartas,sigue así, de verdad

Citla Marquez dijo...

Hermoso, no hay palabras más exactas para definir el amor

Citla Marquez dijo...

Hermoso, no hay palabras más exactas para definir el amor

Oscar Armendariz dijo...

Muy bonito con mucho amor :)

Beyoncè - Halo - I Love You - Azzuul: http://youtu.be/plFebWb4T64