domingo, 10 de febrero de 2013 | By: Abril

Carta a papá

Papá...

Casi nunca puedo hablarte mirándote a los ojos y menos podré hacerlo ahora para decirte lo que quiero que sepas. Me ha sido tan difícil papá, tan difícil no fallarte, a veces por escapar de mi misma prefiero creer que tú y mi madre también me fallaron y yo soy sólo el resultado de ello pero sé que no es así.

Papá...

Ahora que estoy lejos de ti y que tú estás tan viejito, enfermo y sin fuerzas, quiero decirte que entiendo lo difícil y duro que debió ser para ti aprender a ser padre, nosotros tus hijos te enseñamos a golpes y hasta hoy seguimos dándote lecciones, especialmente yo... pero papá, tus hijos te amamos y ninguno tiene derecho a reprocharte nada porque a ti te debemos la vida y todo lo que somos ahora para bien o para mal, soy tu fruto papá y te amo pese a que muy pocas veces te lo demuestro.

Papá...

Con el corazón sangrando quiero pedirte perdón. Perdón por todas la veces que no te obedecí de pequeña, perdón por todos mis berrinches y caprichos, perdón por haber cerrado mis oídos a tus consejos tantas veces, por haber tomado mi camino aquella vez que quisiste detenerme, perdón por no haber alcanzado lo que tú querías para mi, por no pensar en ti cuando deseo algo para mi. Perdón papá por las veces que derramaste una lágrima por mi culpa, perdón por todos los dolores de cabeza e incluso ataques de nervios que te causé, por ser una hija tan desconsiderada... y sobretodo, perdón por volverte a fallar cuando la primera vez me diste tu comprensión y apoyo, se que ahora no lo merezco.

Fuiste rudo papá, muchas veces lo fuiste y nunca logré entender hasta ahora que lo hacías por nuestro bien, perdóname si en vez de darte un abrazo me sentí ofendida y di media vuelta para marcharme, ahora se que si me hubiera quedado a tu lado mi vida sería diferente.

Pero no me sirve de nada arrepentirme ahora papá, de hecho no me arrepiento porque aunque la vida ha sido también dura conmigo me dio un regalo precioso: mi hijo, y ahora me está dando otro, por eso no me arrepiento pero si me duele haberte fallado, me duele no estar a tu lado cuando me necesitas, me duele no poder ser tu "orgullo" como siempre quisiste, me duele ahora mismo no poder darte un abrazo para decirte cuanto te amo y que lo que más deseo en este mundo es que me comprendas y perdones mis errores.

Papá...

Fuiste, eres y serás siempre el mejor ejemplo para mis hermanos y el ideal de hombre que yo hubiera querido encontrar para mi esposo; gracias por todo lo que me diste papá y una vez más perdóname por no ser la hija que tú te merecías, si ahora decides darme la espalda con el dolor de mi alma lo entenderé y jamás te juzgaré, más siempre tendré presente que existe un ser en la tierra que me dio todo su amor.

Te quiero mucho papá.
 

1 comentarios:

Pau HD dijo...

No puc para deplorar, aquesta la dedicare, gracies nois!!