domingo, 20 de octubre de 2013 | By: Abril

Cuántas veces...



 
Cuántas veces escribí y borré... con tal de no decir nada que te dañe...
cuántas veces pienso en lo que digo antes de decirlo...
cuántas veces he llorado por ti...
 
Cuántas veces siento que muero...
cuántas veces siento que me matas...
cuántas veces se me ha partido el corazón...
cuántas veces trato de volver a pegar los pedazos ...
cuántas veces he caído y me he levantado...
cuántas veces he creído lo que dices y cuántas veces más he visto que todo se viene abajo...
 
Cuántas veces me convenzo de que nada cambiarás...
cuántas veces quiero volver a confiar en ti...
cuántas veces me he esforzado por que tú estés bien...
cuántas veces he sentido tu desprecio a mis esfuerzos...
cuántas veces me he sentido presionada...
cuántas veces siento que ya no me quieres...
cuántas veces siento que ya no te importo...
 
Cuántas veces he odiado tu orgullo y cuántas veces más he querido sentir que todo va a estar bien...
cuántas veces he querido sentir tu amor y cuántas veces lo único que siento es dolor...
cuántas veces me he odiado por amarte así...
cuántas veces me he mentido a mí misma, creyendo que no me has lastimado...
cuántas veces he olvidado todo por querer empezar de nuevo y cuántas veces me detienes...
 
Y sin embargo sigo aquí, como la tonta más grande del mundo... todo porque te amo más que a mí misma, más que a nada y más que a nadie...
 
Supongo que habrá más veces por delante, sólo espero no morir en el camino. Sigo aquí con todo esto, en silencio para evitar que tú sientas dolor. Y así seguirá, hasta que entiendas y veas todo lo que me está causando tus errores. Hasta que veas cuántas heridas tengo. Entonces, probablemente entiendas que es algo injusto. Sólo espero que no sea demasiado tarde. Y si lo es, ten por seguro que aqui seguire amándote, como lo hice desde el principio..

M.V
domingo, 29 de septiembre de 2013 | By: Abril

Y como aquella vez, te lo vuelves a llevar todo...


Querida amiga:

Pasa el tiempo.

La distancia, como siempre, separa más que une. Es inevitable. Intenté convencerme de todo lo contrario pues te fuiste de mí del mismo modo en que te presentas hoy, de improviso, y parece ahora ayer, cuando en esa despedida fui abandonado con un hola acre que resultó ser un adiós envuelto en una sonrisa forzada que decía que no te volvería a ver.

Pero has vuelto, y aquí estás, sin venir y sin esperarlo, como un capricho cruel de la memoria que se parece al destino y al tiempo que no tienen medida, y ese sino quiere que vuelva a saber de ti y quiero decirte que yo estoy bien, que tengo mujer y dos hijos muy guapos, y que trabajo de lo que quiero, y que tenía muchas ganas de verte porque siempre pensé que nunca te iba a encontrar de nuevo.

Han pasado tantos años, vida mía.Y mientras te escribo, muy despacio, pierdo mi nombre y mi condición de hombre pues no hay nada más inmenso que una herida cerrada, una cicatriz que desea bañarse con la voz de tu recuerdo, y ese recuerdo entra en mí, sin pedir permiso, otra vez, y bailamos, como aquel día en el que, arrogante, me pisé a mi mismo y casi caigo y me acerqué mucho a tu cuello, y un bucle rubio no se quiso apartar.

Y aquí estás y me dices hola amigo, y como aquella vez, te lo vuelves a llevar todo.

Ya termino la carta, ya termina el baile... mira, acabamos solos de tanto buscarnos para siempre.

Tuyo

Claudio

(Del blog: Es Amor)
lunes, 23 de septiembre de 2013 | By: Abril

Te he mentido



Querida Cristina: 

He decidido hacerte esta carta porque mereces saber que nada es culpa tuya, simplemente todo ha cambiado y no sé decirme por qué.

Te adoro pero no, no puedo seguir contigo. Lo cierto es que te he mentido y eso no es lo peor, lo peor es que llevo haciéndolo desde el primer dia y lo más ridiculo es que también me he mentido a mí mismo creyendo que por fin te habia encontrado.

Adoraba como pasabas de enfadada a enamorada en cuestión de segundos. Me encantaba tu piel y el olor a crema hidratante cada vez que me abrazabas. Adoraba el modo en que decías si a todas mis locuras. No podia vivir sin tus abrazos constantes. Me encantaba cuando te burlabas de mis tonterías y eso te hacía estallar en mil sonrisas. Disfrutaba sin hacer nada, matando el tiempo, paseando, besándonos. Adoraba tantas cosas de ti...

En cambio, ahora odio tus cambios repentinos de humor, detesto cuando te pones esa crema hidratante y me tocas con la piel pegajosa. Odio tu poca iniciativa y que digas sí a todo. Me agobia que quieras estar siempre pegada a mí y me enfurece que te burles de mis cosas y encima te rías. Me aburre estar sin hacer nada perdiendo el tiempo.

Por eso no puedo seguir contigo, porque cometi ese error que comete todo el mundo de creer que eras quien yo quería que fueras; de, sin conocerte, decirte que eras la mujer de mi vida. De pensar que eras mi una entre un millón, porque eran más mis ganas de encontrarte que las de estar contigo.

Pero no has sido tú la unica engañada; yo también me crei que eras para siempre, que serías mi antes y mi después, lo que siempre habia soñado.

Sé que me volverá a pasar, me volveré a mentir. Volveréis a parecerme todas las anteriores en insight y volverá a parecerme todo increíble. Me veo mintiéndome otra vez, equivocándome, pero ya no contigo, ya no contra ti.

Lo siento mucho.
 
Te deseo lo mejor.
 
(Alexander)
 
Transcripción de un cortometraje de Dulcineastudios
martes, 3 de septiembre de 2013 | By: Abril

Desde cero

 
 
Hace dos semanas ando viviendo entre la tristeza y la esperanza... la tristeza de haberte dejado y la esperanza en el futuro. Siempre me dices que pase lo que pase vamos a envejecer juntos y yo me aferro a esas palabras para encontrar el sentido de cada día que pasamos separados…
 
Hace exactamente 15 días hoy, te dije que no quería seguir en una relación con vos. No te he explicado mis motivos porque creo que no te importa. Estás convencido de que es una pelea tonta, un malentendido... No tenes idea amor de que fue premeditado por mi parte, que llevo semanas planteándome el asunto, que un día desperté y simplemente supe que debía terminar lo nuestro.
 
Sabes que te amo profundamente y eso es algo que no podría cambiar aunque quisiera, pero si puedo cambiar la infelicidad que siento al respecto, puedo cambiar la sensación de cada vez que me dejaste plantada esperando, de cada vez que no contestaste mis llamadas y mis mensajes, de cada vez que encontraste cosas más importantes que hacer que pasar tiempo conmigo y puedo cambiar la forma en que me has amado hasta ahora.
 
Por eso me alejo amor. No sé si por un tiempo o para siempre. Me alejo para que despejes tus pensamientos y puedas verme con claridad, en toda mi extensión, con todos tus sentidos. Me alejo para que descubras quien he sido y quien soy…
 
Sé que si logras descubrir eso será muy fácil encontrar el camino de regreso. Y tal vez entonces, si no tardas mucho, yo aún esté sentada en la mesa del mismo café donde nos conocimos y podremos empezar de nuevo.
 
Atte. Laura
martes, 27 de agosto de 2013 | By: Abril

Primera Carta

 
Amor,
 
veras  empecé a escribir con la idea de hacerte una carta de amor, algo así muy dulce,  romántico y poético, pero ya sabes que esas cosas no se me dan tan bien como pretendo y como vos quisieras…no puedo ordenar mis ideas de una manera coherente cuando se trata de mis sentimientos hacia vos, se me hace difícil…pero quiero intentarlo
Esta carta que te dejare sobre la almohada al salir del cuarto y que encontraras cuando vengas de dejarme del aeropuerto será la primera de las muchas que pienso escribirte mientras estemos lejos…cada una de ellas ira matizada de detalles sobre cómo va mi vida y el trabajo y las cosas nuevas de cada día, pero en esencia todas dirán lo mismo que te diré en esta:
Que me duele mucho dejarte, me duele tener que estar lejos de vos para lograr este sueño de superación personal, pero lo hago no solo por mi, vos lo sabes, me has convencido que es por nosotros, por un futuro mejor cuando volvamos a estar juntos, me ha encantado la forma en que has impulsado mis luchas y me has acompañado en todo el proceso, no sé como agradecerte que me quieras tanto, que me des tanto, me diste el valor de volar aun cuando sabias que me iría lejos de tu abrazo, por eso quiero decirte sin adornos y sin preámbulos que te amo, en el más amplio significado que esas palabras puedan alcanzar, que no me he ido y ya espero volver a tus brazos, a nuestra casa, a nuestras manías y peleas tontas de cada día, que ya te extraño, que prometo volver…así que guárdame calientito mi lado de la cama..no desesperes amor por que me has enseñado que el tiempo es relativo y yo ajuste los relojes de la casa para que vayan más rápido que de costumbre
Amor te dejo esta carta en un sobre perfumado, para que de vez en cuando puedas olerlo y recuerdes como huele mi abrazo..hasta pronto amor..dos años se van volando
 
Con amor..
 
Sandra.
 
PD. No me salió tan mal para ser la primera verdad?
martes, 13 de agosto de 2013 | By: Abril

Como cada noche


En el duermevela, en ese momento, donde lo real se confunde con lo irreal, de mis labios se escapó tu nombre.
¿Será por eso, que volví a soñarte?
Y como cada noche, te vi llegar hasta mí, con esa sonrisa tuya, que tanto me gusta,
y a cada paso tuyo, las mariposas de mi alma, revoloteaban con más fuerza.
Como en cada noche, me tomabas de la mano, acariciabas mi mejilla, y me decías:,
Te amo, vida mía,
¿Me acompañas a vivir?
Y yo, sonreía, te besaba, te hacía bailar, girar, una y otra vez sin parar de mirarme en tus ojos, casi sentía el roce de tus labios y tus dedos acariciando mi pelo.
Y como cada noche, volví a vivir, volví a sentir, y al despertar, el lado vacío de mi cama, me recordó, que soñando también se puede vivir.
Vivir para soñar, soñar para vivir.

(Alicia, Fuente: EsRadio)
lunes, 12 de agosto de 2013 | By: Abril

Carta de ser


Te escribo esta carta sin ningún tipo de pretensión. Es algo que yo necesito que sepas y que creo que también deberías saber tú. Espero que nunca ocurra, pero si algún día todo se tuerce, empiezas a pensar que no vales lo suficiente o alguien te hace daño, espero recuerdes esta carta que tienes ante ti.

Voy a eludir la trampa de los recuerdos, esos que me muestran lo mejor de lo que fuimos, y lanzan a mi cerebro, imágenes de lo que podríamos volver a ser. Me costó tiempo entenderlo, pero nuestro momento ya pasó. A veces pienso que no tuvimos suerte, que simplemente la vida nos cruzó en el momento equivocado. Pero ya nada de eso importa, fuimos y eso es lo que perdura. Por ello insisto en que esta carta no pretende cambiar nada entre nosotros.

"Créeme cuando te digo que ella es diferente, querido amigo, espero que tengas una oportunidad similar en la vida, porque yo nunca he conocido a nadie igual..." estas son las primeras palabras que escribí sobre ti, con el mejor de los amigos cuando intercambiábamos correspondencia. A lo largo de mi vida he conocido a muchas mujeres y he amado a tantas otras. No sabría decirte con qué intensidad y desconozco si realmente te busqué en cada una de ellas. Lo que sé a ciencia cierta es que nada hallé y nunca volví a referirme a nadie en estos términos. Por ello, creo que debes saber que tu forma de ser es inigualable. Te lo digo así, sin artificios, con un lenguaje simple y directo: no he sido capaz de encontrar tu ingenio, tu alegría o tu sentido del humor. Quizá suene a tópico hablar de tu personalidad, pero puedo asegurarte que eres única. Y es que, cualquier aspirante a tus besos construirá un monumento en honor al misterio de tu belleza, un lienzo de tus profundos ojos o una catedral de tu sonrisa. Y no serían palabras vacías, porque verdaderamente eres un compendio de obras de arte. Eres la joya en la que todo el mundo puede ver la perfección, pero nadie dedica tiempo a mirar el universo que se esconde dentro.

Recuerda todo lo que vales, cuando algún mediocre te deje marchar. Cuando sientas que eres menos, vuelve a leer esta carta, y yo, te volveré a contar por qué eres mejor que las demás.

Solo espero que encuentres a alguien que sepa ver en ti, lo que yo hace tantos años pude conocer y que te quiera tanto como yo te pude llegar a querer. Mientras tanto, yo sigo con la carga de encontrar a alguien que me suponga verdaderamente un reto, como lo fuiste tú en aquel febrero olvidado.

(Del blog. "Es amor")